Martes, 08 Agosto 2017 09:32

Sistema inmunológico y entrenamiento (Parte II)

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Continuando con el artículo anterior, vamos a ver los beneficios que produce el ejercicio de baja y media intensidad sobre el sistema inmunológico:

EJERCICIO DE BAJA Y MEDIA INTENSIDAD.


1) Se ha demostrado que la actividad física ayuda a la eliminación de bacterias perjudiciales que se encuentran en los pulmones y en las vías respiratorias.virus

2) Debido al aumento de la frecuencia cardiaca, la sangre va a circular más rápidamente por el organismo, y eso hará que los glóbulos blancos puedan detectar antes a los agentes patógenos.

3) Al realizar ejercicio, debido a las distintas reacciones que se producen, se libera calor que produce un aumento de la temperatura corporal. Este aumento de la temperatura del cuerpo impide el crecimiento de muchas bacterias. El efecto es similar al que realiza nuestro cuerpo cuando tenemos fiebre. No olvidemos que la fiebre es un sistema de defensa de nuestro cuerpo y por ello hay que dejar que cumpla con su función, es decir, que no debemos intentar bajar la fiebre cuando la temperatura sube unas décimas.

4) La práctica de actividad física genera liberación de endorfinas, esta hormona disminuye el estrés y con ello disminuye también las catecolaminas y el cortisol. El aumento de catecolaminas y de cortisol produce estados de inmunosupresión.

5) Existe evidencia científica de que el ejercicio estimula la producción de hormona de crecimiento, y esta hormona a su vez facilita la maduración de los linfocitos en el timo.

6) El ejercicio tiene efecto antiinflamatorio, este efecto puede ayudar sinérgicamente a la medicación (cuando sea necesaria), en el tratamiento de enfermedades provocadas por inflamación tales como: Diabetes II, enfermedades cardiovasculares, respiratorias o el cáncer. Existen estudios que han demostrado que los niveles de citoquinas (proinflamatoria) después de realizar ejercicios aeróbicos en pacientes con arteriosclerosis, hipertensión o enfermedades respiratorias, disminuyen mejorando los síntomas primarios de estas enfermedades. Por su acción antiinflamatoria disminuye los riesgos de sufrir enfermedades tipo artrosis, alzheimer, parkinson. Estas enfermedades son debidas en algunos casos a problemas inflamatorios que producen una disfunción en el sistema inmune.

7) Se ha comprobado que durante y después del ejercicio suave se produce un aumento de linfocitos y neutrófilos circulantes.

8) Siguiendo un programa de ejercicio moderado, se produce un aumento de las defensas antioxidantes mejorando el rendimiento de las células fagocíticas.

9) Mejora de la función inmunitaria en la vejez. Un estudio realizados con mujeres y hombres en edad avanzada los cuales realizaron 3 sesiones de 45 minutos a la semana durante 6 meses mostraron una significativa mejora en la funcionalidad de las células NK, linfocitos y neutrófilos; siendo menos vulnerables a las infecciones sobre todo a las de tipo viral.

10) Como ya sabemos realizando un programa de ejercicio adecuado, unido a una dieta equilibrada podemos disminuir la grasa corporal. El exceso de grasa acumulada en los adipocitos, produce citocinas y leptinas que a su vez producen inflamación y con ello distorsionan la función del sistema inmunológico.

EJERCICIO DE ALTA INTENSIDAD.

Todos estos beneficios se consiguen con ejercicio de baja o moderada intensidad, y solo algunos de ellos se dan cuando el ejercicio es de alta intensidad. A continuación vamos a ver algunos efectos negativos sobre el sistema inmunológico cuando se realiza ejercicio de alta intensidad.

1) Durante un entrenamiento de alta intensidad, se produce un aumento de la concentración de adrenalina, cortisol y citosinas. Como dijimos anteriormente esto produce un estado de inmunosupresión que puede durar hasta 72 horas; pudiendo producirse fácilmente, durante este periodo de tiempo, infecciones bacterianas o víricas.


2) Después de un ejercicio intenso de larga duración se disminuye la funcionalidad de los linfocitos B y T, también se reduce la actividad de las células NK y disminuye la función de los neutrófilos, este estado perdura durante horas tras la realización del ejercicio.

 

 

Referencias bibliográficas:


- Abalos Kc,et al. "Infectious Disease and Sports". Elsevier Saunder. 2015.
- Lanfranco F, et al. "Hormones and Athletic Performance". Elsevier Saunder. 2016.
- Ortega E. "Mecanismos de efectividad del ejercicio físico en el tratamiento del síndrome de la fibromialgia". Departamento de Fisiología. Universidad de Extremadura. 2013
- Peña J. et al. "Cómo el ejercicio mejora al sistema inmune".
- Woods J, et al. "Exerciseinducen modulation on macrophage function". Immuol Cell Bio. 2000.

 

"Este artículo está dedicado a la memoria de una gran persona: José Alberto López Sánchez, quién creó esta página web y que desgraciadamente ya no se encuentra entre nosotros. Va por tí, Alberto".

Visto 2331 veces Modificado por última vez en Martes, 08 Agosto 2017 11:24
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